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Declaración del Presidente sobre el acuerdo nuclear con Irán

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La Casa Blanca
Oficina de la Secretaria de Prensa
Para publicación inmediata
12 de enero de 2018

 
 

El régimen iraní es el principal estado patrocinador del terrorismo. Permite a Hezbollah, Hamas y muchos otros terroristas sembrar el caos y matar a personas inocentes. Ha financiado, armado y entrenado a más de 100.000 militantes para diseminar la destrucción por todo el Oriente Medio. Apoya el régimen asesino de Bashar al Assad, y lo ha ayudado a masacrar a su propia gente. Los misiles destructivos del régimen amenazan a los países vecinos y al transporte marítimo internacional. Dentro de Irán, el Líder Supremo y sus Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica usan arrestos masivos y tortura para oprimir y silenciar al pueblo de Irán. La élite gobernante de Irán ha permitido que sus ciudadanos pasen hambre mientras se enriquecen robando la riqueza nacional de Irán.

En octubre pasado, expliqué al pueblo estadounidense -y al mundo- mi estrategia para enfrentar estas y otras actividades destructivas. Estamos luchando contra las guerras de poder iraníes en Yemen y Siria. Estamos cortando los flujos de dinero del régimen a los terroristas. Hemos sancionado a casi 100 individuos y entidades involucradas con el programa de misiles balísticos del régimen iraní y sus otras actividades ilícitas. Hoy, agrego 14 más a la lista de sanciones. También apoyamos a los valientes ciudadanos iraníes que exigen el cambio de un régimen corrupto que desperdicia el dinero del pueblo iraní en sistemas de armas en el país y en el terrorismo en el extranjero. Y, lo más importante, hacemos un llamamiento a todas las naciones para que presten un apoyo similar al pueblo iraní, que sufre bajo un régimen que ahoga las libertades básicas y niega a sus ciudadanos la oportunidad de construir una vida mejor para sus familias, una oportunidad que es un don de Dios para cada ser humano.

Todo esto contrasta fuertemente con la política y las acciones del gobierno anterior. El Presidente Obama no actuó cuando el pueblo iraní salió a la calle en 2009. Miró para otro lado mientras Irán construía y hacía pruebas con peligrosos misiles y exportaba el terrorismo. Se inclinó a favor del régimen iraní con el fin de impulsar el desastrosamente defectuoso acuerdo nuclear de Irán.

He sido muy claro acerca de mi opinión sobre ese acuerdo. Le dio demasiado a Irán a cambio de muy poco. La enorme ganancia financiera que recibió el régimen iraní debido al acuerdo -acceso a más de US$ 100 mil millones, incluyendo US$ 1,8 mil millones en efectivo- no se ha utilizado para mejorar las vidas del pueblo iraní. En lugar de eso, ha servido como fondo para armas, terrorismo y opresión, y para llenar los bolsillos de los líderes corruptos del régimen. El pueblo iraní lo sabe, que es una de las razones por las que tantos han salido a las calles para expresar su indignación.

A pesar de estar fuertemente inclinado a hacerlo, aún no he retirado a los Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán. En cambio, he esbozado dos posibles caminos a seguir: arreglar los defectos desastrosos del acuerdo o los Estados Unidos se retirará.

Estoy abierto a trabajar con el Congreso sobre legislación bipartidista con respecto a Irán. Pero cualquier proyecto de ley que firme debe incluir cuatro componentes críticos.

En primer lugar, debe exigir que Irán permita inspecciones inmediatas en todos los sitios solicitados por los inspectores internacionales.

En segundo lugar, debe garantizar que Irán nunca llegue siquiera a poseer un arma nuclear.

En tercer lugar, a diferencia del acuerdo nuclear, estas disposiciones no deben tener fecha de vencimiento. Mi política es negar a Irán todos los caminos hacia un arma nuclear, no solo durante diez años, sino para siempre.

Si Irán no cumple con ninguna de estas disposiciones, las sanciones nucleares estadounidenses se reanudarán automáticamente.

En cuarto lugar, la legislación debe declarar explícitamente en la legislación de los Estados Unidos -por primera vez- que los programas de misiles de largo alcance y de armas nucleares son inseparables, y que el desarrollo y las pruebas de misiles de Irán deberían estar sujetos a severas sanciones.

En 2015, el gobierno del Presidente Obama negoció irreflexivamente fuertes sanciones multilaterales para obtener su débil acuerdo nuclear. Por el contrario, mi gobierno se ha comprometido con aliados europeos clave para buscar un nuevo acuerdo complementario que imponga nuevas sanciones multilaterales si Irán desarrolla o hace pruebas con misiles de largo alcance, frustra las inspecciones o progresa hacia un arma nuclear, requisitos que deberían haber estado en el acuerdo nuclear en primer lugar. Y, al igual que el proyecto de ley que espero del Congreso, estas disposiciones de un acuerdo complementario nunca deben expirar.

También pido a todos nuestros aliados que tomen medidas más firmes con nosotros para enfrentar las otras actividades malignas de Irán. Entre otras acciones, nuestros aliados deberían cortar los fondos a los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, sus partidarios militantes y cualquier otra persona que contribuya al apoyo de Irán al terrorismo. Deberían designar a Hezbollah, en su totalidad, como una organización terrorista. Deberían unirse a nosotros para limitar el desarrollo de misiles de Irán y detener su proliferación de misiles, especialmente a Yemen. Deberían unirse a nosotros para contrarrestar las ciberamenazas de Irán. Deberían ayudarnos a disuadir la agresión de Irán contra el transporte internacional. Deberían presionar al régimen iraní para que deje de violar los derechos de sus ciudadanos. Y no deberían hacer negocios con grupos que enriquecen la dictadura de Irán o que financian a la Guardia Revolucionaria y sus representantes terroristas.

Hoy, suspendo la aplicación de ciertas sanciones nucleares, pero solo para asegurar el acuerdo de nuestros aliados europeos para arreglar los terribles defectos del acuerdo nuclear de Irán. Esta es una última oportunidad. En ausencia de tal acuerdo, los Estados Unidos no volverá a suspender las sanciones para mantenerse en el acuerdo nuclear de Irán. Y si en algún momento juzgo que tal acuerdo no está al alcance, me retiraré del trato de inmediato.

Nadie debería dudar de mi palabra. Dije que no certificaría el acuerdo nuclear, y no lo hice. También cumpliré con esta promesa. Por la presente hago un llamamiento a los principales países europeos para que se unan a los Estados Unidos para corregir fallas significativas en el acuerdo, contrarrestar la agresión iraní y apoyar al pueblo iraní. Si otras naciones no actúan durante este tiempo, terminaré nuestro acuerdo con Irán. Aquellos que, por la razón que sea, decidan no trabajar con nosotros, estarán de acuerdo con las ambiciones nucleares del régimen iraní, y contra el pueblo de Irán y las naciones pacíficas del mundo.


Esta traducción se proporciona como una cortesía y únicamente debe considerarse fidedigna la fuente original en inglés.
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