rss

Declaraciones del Pesidente Trump ante el Foro Económico Mundial

中文 (中国) 中文 (中国), English English, العربية العربية, Français Français, हिन्दी हिन्दी, Português Português, Русский Русский, اردو اردو

La Casa Blanca
Oficina del Secretario de Prensa
Para difusión inmediata
26 de enero de 2018

 
 

Centro de Convenciones del Foro Económico Mundial
Davos, Suiza

14.02 horas (hora central europea, CET)

PRESIDENTE TRUMP: Gracias, Klaus, muchas gracias. Es un privilegio estar aquí en este foro donde líderes de los negocios, la ciencia, el arte, la diplomacia y los asuntos mundiales se han reunido durante muchos años para dialogar sobre cómo podemos hacer avanzar la prosperidad, la seguridad y la paz.

Hoy estoy aquí para representar los intereses del pueblo estadounidense y afirmar la amistad y la asociación de Estados Unidos en la construcción de un mundo mejor.

Al igual que todas las naciones representadas en este gran foro, Estados Unidos espera un futuro en el que todos puedan prosperar y todos los niños puedan crecer libres de violencia, pobreza y temor.

Durante el año pasado, hemos dado pasos extraordinarios en Estados Unidos. Estamos levantando comunidades olvidadas, creando nuevas y emocionantes oportunidades y ayudando a cada estadounidense a encontrar su camino hacia el “sueño americano”: el sueño de un gran trabajo, un hogar seguro y una vida mejor para sus hijos.

Después de años de estancamiento, Estados Unidos está experimentando una vez más un fuerte crecimiento económico. El mercado de valores está rompiendo un récord tras otro, y ha añadido más de 7 billones de dólares en nueva riqueza desde mi elección. La confianza de los consumidores, la confianza de las empresas y la confianza de los fabricantes son las más altas de lo que han sido en muchas décadas.

Desde mi elección, hemos creado 2,4 millones de puestos de trabajo, y esa cantidad está aumentando muy, muy sustancialmente. El optimismo de las pequeñas empresas se encuentra en un máximo histórico. Las reclamaciones de nuevos subsidios de desempleo son las más bajas que hemos visto en casi medio siglo. El desempleo de los afroestadounidenses ha alcanzado la tasa más baja jamás registrada en Estados Unidos, al igual que el desempleo entre los hispanoestadounidenses.

El mundo está presenciando el resurgimiento de un Estados Unidos fuerte y próspero. Estoy aquí para entregar un mensaje simple: Nunca ha habido un mejor momento para contratar, construir, invertir y crecer en Estados Unidos. Estados Unidos está abierto a los negocios y somos competitivos una vez más.

La economía estadounidense es, por mucho, la más grande del mundo, y acabamos de aprobar los recortes y reformas fiscales más importantes de la historia estadounidense. Hemos recortado masivamente los impuestos para la clase media y las pequeñas empresas para permitir que las familias trabajadoras conserven más de su dinero ganado con esfuerzo. Redujimos nuestra tasa de impuestos corporativos de un 35 por ciento a un 21 por ciento. Como resultado, millones de trabajadores han recibido bonificaciones de reducción de impuestos por parte de sus empleadores en cantidades que han llegado hasta los 3.000 dólares.

Se espera que la ley de recorte de impuestos aumente el ingreso familiar promedio de los estadounidenses en más de 4.000 dólares. La compañía más grande del mundo, Apple, anunció planes para traer a Estados Unidos 245.000 millones de dólares en ganancias en el extranjero. Su inversión total en la economía estadounidense será de más de 350.000 millones de dólares en los próximos cinco años.

Ahora es el momento perfecto para llevar su negocio, sus empleos y sus inversiones a Estados Unidos. Esto es especialmente cierto porque hemos emprendido la reducción regulatoria más extensa jamás concebida. La regulación es una tributación sigilosa. En Estados Unidos, al igual que en muchos otros países, burócratas no electos, y nosotros los tenemos, créanme, los tenemos por todas partes, han impuesto regulaciones aplastantes y antiempresariales y antiobreras a nuestros ciudadanos sin haber celebrado una votación, sin haber tenido un debate legislativo y sin una verdadera rendición de cuentas.

En Estados Unidos, esos días han terminado. Me comprometí a eliminar dos reglamentos innecesarios por cada nuevo reglamento. Hemos tenido éxito más allá de nuestras más altas expectativas. En lugar de dos por una, hemos reducido 22 normativas engorrosas por cada norma nueva. Estamos liberando a nuestras empresas y trabajadores para que puedan prosperar y florecer como nunca antes. Estamos creando un entorno que atrae capital, invita a la inversión y premia la producción.

Estados Unidos es el lugar para hacer negocios. Así que vengan a Estados Unidos, donde se puede innovar, crear y construir. Creo en Estados Unidos. Como Presidente de Estados Unidos, siempre pondré a Estados Unidos en primer lugar, al igual que los líderes de otros países también deberían poner a su país en primer lugar.

Pero Estados Unidos primero no significa Estados Unidos solamente. Cuando Estados Unidos crece, también lo hace el mundo. La prosperidad estadounidense ha creado innumerables empleos en todo el mundo, y el afán de excelencia, creatividad e innovación en Estados Unidos ha conducido a importantes descubrimientos que ayudan a personas de todas partes a vivir vidas mucho más prósperas y sanas.

A medida que Estados Unidos lleva a cabo reformas internas para desencadenar puestos de trabajo y crecimiento, también estamos trabajando para reformar el sistema de comercio internacional de manera que promueva una prosperidad ampliamente compartida y recompense a aquellos que cumplen las reglas.

No podemos tener un comercio libre y abierto si algunos países explotan el sistema a costa de otros. Apoyamos el libre comercio, pero debe ser justo y recíproco. Porque, al final, el comercio desleal nos socava a todos.

Estados Unidos ya no hará la vista gorda ante las prácticas económicas injustas, como el robo masivo de propiedad intelectual, los subsidios industriales y la planificación económica ampliamente extendida dirigida por el Estado. Estos y otros comportamientos depredadores están distorsionando los mercados mundiales y perjudicando a las empresas y a los trabajadores, no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo.

Así como esperamos que los líderes de otros países protejan sus intereses, como Presidente de Estados Unidos, yo siempre protegeré los intereses de nuestro país, nuestras compañías y nuestros trabajadores.

Haremos cumplir nuestras leyes comerciales y restauraremos la integridad de nuestro sistema comercial. Sólo insistiendo en el comercio justo y recíproco podemos crear un sistema que funcione no sólo para Estados Unidos sino para todas las naciones.

Como he dicho, Estados Unidos está dispuesto a negociar acuerdos comerciales bilaterales mutuamente beneficiosos con todos los países. Esto incluirá a los países del TPP, que son muy importantes. Ya tenemos acuerdos con varios de ellos. Consideraríamos la posibilidad de negociar con el resto, ya sea de forma individual o tal vez en grupo, si ello redunda en interés de todos.

Mi administración también está adoptando otras medidas rápidas para restablecer la confianza y la independencia estadounidenses. Estamos eliminando las restricciones autoimpuestas a la producción de energía para proporcionar energía asequible a nuestros ciudadanos y empresas, y para promover la seguridad energética para nuestros amigos de todo el mundo. Ningún país debe ser rehén de un solo proveedor de energía.

Estados Unidos se está recuperando, y ahora es el momento de invertir en el futuro de Estados Unidos. Hemos recortado drásticamente los impuestos para que Estados Unidos sea competitivo. Estamos eliminando normativas gravosas a un ritmo récord. Estamos reformando la burocracia para hacerla más liviana, eficiente, y responsable. Y nos estamos asegurando de que nuestras leyes se cumplan con justicia.

Tenemos los mejores colegios universitarios y universidades del mundo, y tenemos los mejores trabajadores del mundo. La energía es abundante y asequible. Nunca ha habido un mejor momento para venir a Estados Unidos.

También estamos haciendo inversiones históricas en el ejército estadounidense porque no podemos tener prosperidad sin seguridad. Para hacer que el mundo esté más seguro de los regímenes renegados, del terrorismo y de los poderes revisionistas, solicitamos a nuestros amigos y aliados que inviertan en sus propias defensas y cumplan con sus obligaciones financieras. Nuestra seguridad común requiere que todos contribuyan con su justa parte.

Mi administración se enorgullece de haber encabezado esfuerzos históricos, en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y en todo el mundo, para unir a todas las naciones civilizadas en nuestra campaña de máxima presión para desnuclearizar la península de Corea. Seguimos instando a nuestros asociados a que hagan frente al apoyo de Irán a los terroristas y bloqueen el camino del Irán hacia un arma nuclear.

También estamos trabajando con aliados y socios para destruir organizaciones terroristas yihadistas como ISIS, y con mucho éxito. Estados Unidos está liderando una coalición muy amplia para negar a los terroristas el control de sus territorios y sus poblaciones, para cortarles los fondos y desacreditar su perversa ideología.

Me complace informar que la coalición para derrotar a ISIS ha retomado casi el 100 por ciento del territorio que en un momento ocuparon estos asesinos en Iraq y Siria. Todavía hay más lucha y trabajo por hacer y para consolidar nuestros logros. Estamos comprometidos a garantizar que Afganistán nunca más se convierta en un refugio seguro para los terroristas que quieren cometer asesinatos en masa en nuestras poblaciones civiles. Quiero dar las gracias a las naciones aquí representadas que se han sumado a estos esfuerzos cruciales. No solo están asegurando a sus propios ciudadanos, sino que están salvando vidas y restaurando la esperanza para millones y millones de personas.

En lo que se refiere al terrorismo, haremos todo lo necesario para proteger a nuestro país. Defenderemos a nuestros ciudadanos y nuestras fronteras. También estamos asegurando nuestro sistema de inmigración, como cuestión tanto de seguridad nacional como económica.

Estados Unidos es una economía de vanguardia, pero nuestro sistema de inmigración está atascado en el pasado. Debemos reemplazar nuestro sistema actual de migración en cadena familiar extendida por un sistema de admisión basado en el mérito que escoja a los recién llegados en función de su capacidad para contribuir a nuestra economía, para mantenerse a sí mismos económicamente y para fortalecer nuestro país.

En la reconstrucción de Estados Unidos, también estamos plenamente comprometidos con el desarrollo de nuestra fuerza laboral. Estamos levantando a las personas de la dependencia a la independencia, porque sabemos que el mejor programa de lucha contra la pobreza es una simple y muy hermosa paga laboral.

Para tener éxito, no basta con invertir en nuestra economía. Debemos invertir en nuestra gente. Cuando las personas son olvidadas, el mundo se fractura. Sólo escuchando y respondiendo a las voces de los olvidados podemos crear un futuro brillante que sea verdaderamente compartido por todos.

La grandeza de la nación es más que la suma de su producción. La grandeza de una nación es la suma de sus ciudadanos: los valores, el orgullo, el amor, la devoción y el carácter de las personas que llaman a esa nación su hogar.

Desde mi primera cumbre internacional del G7, hasta el G20, la Asamblea General de las Naciones Unidas, la APEC, la Organización Mundial del Comercio y hoy en el Foro Económico Mundial, mi administración no sólo ha estado presente, sino que ha impulsado nuestro mensaje de que todos somos más fuertes cuando las naciones libres y soberanas cooperan hacia metas compartidas y cooperan hacia sueños compartidos.

En esta sala están representados algunos de los notables ciudadanos de todo el mundo. Ustedes son líderes nacionales, titanes de los negocios, gigantes de la industria y muchas de las mentes más brillantes en muchos campos.

Cada uno de ustedes tiene el poder de cambiar los sentimientos, transformar vidas y moldear los destinos de sus países. Con este poder viene una obligación, sin embargo, un deber de lealtad a la población, a los trabajadores y los clientes que les han hecho quienes son.

Así que juntos, resolvamos usar nuestro poder, nuestros recursos y nuestras voces, no sólo para nosotros mismos, sino para nuestros pueblos, para eliminar sus cargas, elevar sus esperanzas, y para fortalecer sus sueños; para proteger a sus familias, sus comunidades, sus historias y su futuro.

Eso es lo que estamos haciendo en Estados Unidos, y los resultados son totalmente inconfundibles. Es por eso que nuevos negocios e inversiones están inundándonos. Es por eso que nuestra tasa de desempleo es la más baja que ha habido en muchas décadas. Es por eso que el futuro de Estados Unidos nunca ha sido tan brillante.

Hoy los invito a todos ustedes a formar parte de este increíble futuro que estamos construyendo juntos.

Gracias a nuestros anfitriones, gracias a los líderes e innovadores del público. Pero lo más importante, gracias a todos los hombres y mujeres que trabajan arduamente y cumplen con su deber cada día, haciendo de este un mundo mejor para todos. Juntos, enviémosles nuestro amor y nuestra gratitud, porque realmente hacen que nuestros países funcionen. Hacen que nuestros países sean grandes.

Gracias, y que Dios los bendiga a todos. Muchas gracias. (Aplausos.) Muchas gracias.


Esta traducción se proporciona como una cortesía y únicamente debe considerarse fidedigna la fuente original en inglés.
Novedades por correo electrónico
Para suscribirse a novedades o acceder a sus preferencias, ingrese abajo su información de contacto.