rss

Apoyo del Gobierno de los Estados Unidos a El Salvador, Guatemala, Honduras y México durante la pandemia de COVID-19

English English

Departamento de Estado de los Estados Unidos
Ficha informativa
11 de junio de 2020

 

Desde el brote de COVID-19, el gobierno de los Estados Unidos ha destinado fondos por más de US$ 1.000 millones a nivel mundial en concepto de asistencia de emergencia sanitaria, humanitaria, económica y para el desarrollo, orientada a ayudar a gobiernos, organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales (ONG) a combatir la pandemia. Esto incluye casi US$ 112 millones para los países del Hemisferio Occidental y más de US$ 22 millones para El Salvador, Guatemala, Honduras y México. Estados Unidos también sigue trabajado en asociación con El Salvador, Guatemala, Honduras y México para abordar los factores económicos, de seguridad y de gobernabilidad que propician la inmigración ilegal hacia EE.UU., en particular en el contexto de la crisis de salud en curso. El incremento de las restricciones en la frontera estadounidense a causa de la COVID-19 intenta equilibrar la protección de la salud con la necesidad de que se realicen viajes esenciales, a medida que respondemos a este desafío sanitario sin precedentes.

Asistencia regional relacionada con COVID-19

Fondos por casi US$ 850.000 correspondientes a la Asistencia para las Migraciones y los Refugiados (Migration and Refugee Assistance, MRA) destinados a apoyar iniciativas regionales para ayudar a migrantes vulnerables, refugiados, solicitantes de asilo y también personas detenidas en El Salvador, Guatemala y Honduras. Estos fondos financiarán los esfuerzos para difundir la información sobre prevención de la enfermedad y distribuir artículos de higiene y desinfectantes a efectos de prevenir una mayor propagación de la enfermedad.

Como parte de nuestros esfuerzos para desarrollar las capacidades de nuestros socios locales transmitiéndoles nuestros conocimientos especializados, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) han mantenido una estrecha colaboración con varios ministerios de Salud Pública en cuestiones técnicas, como la prevención y el control de infecciones, así como la vigilancia y el seguimiento de contactos.

En toda la región, los CDC han trabajado con el Consejo de Ministros de Salud de Centroamérica para capacitar a más de 3.000 trabajadores de atención de la salud y técnicos de laboratorio a través de la plataforma de teletutoría ECHO, que posibilita el contacto interactivo con expertos y facilitará la preparación avanzada en las áreas terapéuticas y de vacunación, así como estudios sobre serovigilancia para describir con mayor precisión los patrones de contagio, mejorar los materiales de control de infecciones y aplicar la ciencia del comportamiento a la elaboración de mensajes de prevención más eficaces.

El Salvador

Fondos de asistencia por casi US$ 6,6 millones, incluidos US$ 2 millones en asistencia humanitaria correspondiente a la cuenta de Asistencia ante Desastres Internacionales (International Disaster Assistance, IDA) para la comunicación de riesgos, agua, saneamiento e higiene; US$ 2 millones correspondientes al Fondo de Apoyo Económico (Economic Support Fund, ESF) para abordar las consecuencias indirectas de la pandemia en El Salvador, mediante la creación de puestos de trabajo y la ampliación del acceso al crédito, dos factores que inciden radicalmente en la inmigración ilegal hacia Estados Unidos; y casi US$ 2,6 millones en asistencia sanitaria destinada a abordar la pandemia.

El 26 de mayo, Estados Unidos entregó 250 respiradores portátiles a El Salvador, que podrán usarse para complementar la respuesta nacional de El Salvador a los casos críticos de COVID-19.

También hemos adaptado los programas de asistencia existentes para apoyar a los salvadoreños durante esta compleja pandemia. Esto incluye reorientar fondos de USAID, incluidos fondos que la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) está usando para apoyar a los centros de cuarentena destinados a personas con COVID-19 y para facilitar la reintegración de las personas deportadas en sus comunidades, una vez que hayan completado el período de cuarentena.

Al 12 de mayo, en colaboración con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), los Estados Unidos desembolsó más de 7.500 kits de alimentos y más de 1.000 insumos de higiene a El Salvador, que en su mayoría se usarán en los albergues de cuarentena destinados a ciudadanos salvadoreños retornados y otros migrantes.

En El Salvador, los CDC han informado al Presidente y a funcionarios del Ministerio de Salud sobre las principales estrategias para mitigar las consecuencias de la COVID-19, se han efectuado consultas sobre los planes vinculados con la capacidad de laboratorios y el rastreo de contactos, y se encuentra en curso el proceso para comprar insumos de laboratorio esenciales.

Guatemala

Más de US$ 8,4 millones en asistencia, incluidos US$ 6 millones en nueva asistencia humanitaria correspondiente a IDA para la comunicación de riesgos y las intervenciones en las áreas de agua, saneamiento e higiene. Esta nueva asistencia complementa los US$ 2,4 millones en financiamiento sanitario previamente anunciado para Guatemala que fortalecerá a las instituciones sanitarias del país para responder a la COVID-19 en las áreas de prevención y control de infecciones en los establecimientos de salud, la vigilancia de enfermedades, la comunicación de riesgos y la gestión clínica de casos.

Estados Unidos ha ayudado a Guatemala a mejorar la cadena de suministros para los productos básicos sanitarios y conseguir la capacidad de realizar pruebas de detección de COVID-19 que necesita.

USAID ha colaborado con pequeñas empresas gravemente afectadas para ayudarlas a conservar los puestos de trabajo; ha agilizado la donación de kits de higiene e insumos de saneamiento para los ciudadanos guatemaltecos retornados; y ha brindado transporte para que los menores no acompañados puedan reencontrarse con sus familias.

También hemos adaptado los programas de asistencia existentes para apoyar a los guatemaltecos durante esta compleja pandemia. Esto incluye la reorientación de financiamiento de USAID para combatir la COVID-19. El Departamento de Agricultura de los EE.UU. (U.S. Department of Agriculture, USDA) también ha transformado un programa de donación de alimentos.

Durante COVID-19, el USDA ha transformado un programa de donación de alimentos que se implementaba en las escuelas guatemaltecas. Ahora, se brindan “raciones para llevar” y esto permite a los guatemaltecos recibir este importante aporte nutricional mientras permanecen en casa. El Programa Internacional McGovern-Dole de Alimentos para la Educación y la Nutrición Infantil sigue entregando 132.000 almuerzos escolares a niños y niñas guatemaltecos desfavorecidos cada día de clases.

En Guatemala, los CDC han brindado capacitación sobre control de infecciones, han participado en visitas hospitalarias para evaluar los procedimientos de triaje, han trabajado en la mejora de los procedimientos de rastreo de contactos y han entregado insumos para laboratorios de emergencia por valor de cerca de US$ 120.000 a Guatemala, a efectos de contribuir a la lucha contra COVID-19. En las últimas semanas, personal que recibe financiamiento de los CDC colaboró con el Ministerio de Salud Pública para ampliar las pruebas de COVID-19 al laboratorio del hospital de Quetzaltenango, y están elaborando un plan para aumentar la capacidad general de laboratorio.

Honduras

La asistencia por más de US$ 5,4 millones incluye US$ 3 millones de asistencia humanitaria correspondiente a la cuenta de IDA para la comunicación de riesgos y para intervenciones en materia de agua, saneamiento e higiene; y más de US$ 2,4 millones en asistencia sanitaria que ayudará a Honduras a responder a la epidemia mediante la mejora de las capacidades de laboratorio, mayor vigilancia de la enfermedad y la gestión clínica de los casos de COVID-19. Parte de estos fondos también estarán orientados al control de infecciones en las comunidades que reciben a migrantes.

Estados Unidos ha trabajado en colaboración con la OIM para fortalecer la cadena de suministro de productos básicos sanitarios, renovar la infraestructura de siete albergues para personas en cuarentena y brindar apoyo material a través de kits de higiene, comidas y prendas de vestir a ciudadanos hondureños retornados.

En Honduras, los CDC han brindado apoyo continuo al Laboratorio Nacional en relación con los insumos solicitados. También han destinado fondos a Equipos de Respuesta Rápida para que realicen un rastreo de contactos, han apoyado a analistas de datos y asegurado la participación de personal de los CDC en los grupos de trabajo de respuesta a emergencias en el país.

También hemos adaptado los programas de asistencia existentes para apoyar a los hondureños durante esta compleja pandemia. Esto incluye la reorientación de fondos para proporcionar insumos críticos a la respuesta a COVID-19 y reforzar las capacidades en materia de atención de la salud; promover las comunicaciones estratégicas; apoyar la educación y la nutrición, sobre todo para niños, niñas y jóvenes; apoyar la reintegración segura de los hondureños repatriados; galvanizar el apoyo del sector privado; y promover y apoyar la recuperación económica.

Estados Unidos también ha entregado insumos de limpieza a gobiernos locales, así como termómetros y oxímetros de pulso a ocho centros de salud y dos hospitales de atención primaria.

México

Fondos por más de US$ 1,8 millones correspondientes a MRA en apoyo a los esfuerzos de respuesta a COVID-19 destinados a refugiados, solicitantes de asilo y otros migrantes vulnerables en México. El apoyo incluye la distribución de insumos de saneamiento e higiene personal en refugios y centros migratorios; la colocación de instalaciones para el lavado de manos; la provisión de asistencia humanitaria de emergencia a poblaciones vulnerables; y asistencia técnica a la agencia mexicana para los refugiados, COMAR, a efectos de que implemente un sistema de registro remoto de los nuevos pedidos de asilo y realice entrevistas para la Determinación del Estatus de Refugiado en forma remota. Con este apoyo, la COMAR pudo duplicar recientemente el número de entrevistas remotas.

La Casa Blanca ha facilitado que México pudiera comprar respiradores fabricados por proveedores estadounidenses, y ya se han entregado cientos de unidades.

Otros rubros de asistencia recientes a El Salvador, Guatemala y Honduras

La Corporación Financiera de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (U.S. International Development Finance Corporation) invirtió más de US$ 500 millones en energía, agua limpia y servicios financieros inclusivos en El Salvador, incluida una inversión de US$ 350 millones en la planta a base de gas natural Energía del Pacífico, que cubrirá más del 20% de las necesidades de energía eléctrica de El Salvador. En enero, Estados Unidos y El Salvador firmaron un memorando de entendimiento para crear un marco de cooperación bilateral que apoye la iniciativa América Crece. Con esto, se busca catalizar las inversiones del sector privado en proyectos de infraestructura y energía en toda América Latina y el Caribe.

En abril, el gobierno anunció fondos de asistencia exterior por US$ 258 millones destinados a El Salvador, Guatemala y Honduras, enfocados en nuestros esfuerzos sostenidos por reducir la migración irregular hacia Estados Unidos; complementar la implementación de los Acuerdos de Cooperación sobre Asilo; afianzar la seguridad nacional de los EE.UU. y brindar asistencia crítica y vital adicionalmente a las otras modalidades de asistencia específicamente para la respuesta a COVID-19. De los US$ 258 millones, cerca de US$ 66 millones serán para El Salvador, US$ 87 millones para Guatemala, US$ 71 millones para Honduras y US$ 33,3 millones se destinarán a programas regionales que benefician a los tres países. Del total, cerca de US$ 138 millones son para fines de seguridad y aplicación de la ley.

En mayo, el Gobierno avanzó con respecto a fondos por cerca de US$ 52 millones que previamente se habían puesto en suspenso; incluidos US$ 10 millones para la Fundación Interamericana destinados a apoyar iniciativas de gobernabilidad que contribuyan a fortalecer las instituciones y los marcos jurídicos y que fomenten las inversiones del sector privado que permitan que estos países puedan forjar un futuro de seguridad y prosperidad para sus ciudadanos en su propio territorio, sobre todo ante los daños sociales y económicos generados por la pandemia de COVID-19 en curso.

En junio, el DFC anunció un préstamo de hasta US$ 200 millones que posibilitará que el Banco Industrial amplíe el otorgamiento de préstamos a las pequeñas y medianas empresas de Guatemala, que enfrentan una brecha crediticia de cerca de US$ 14.000 millones, lo cual limita sus posibilidades de expandirse, incrementar ingresos y generar puestos de trabajo. Al menos el 30% de los fondos de estos préstamos se destinarán a prestatarias mujeres.

NOTA: Esta reseña sobre la asistencia del Departamento de Estado, USAID y los CDC no refleja los fondos aportados por otros departamentos y agencias del Gobierno de los Estados Unidos, incluido el Departamento de Defensa. La asistencia exterior relacionada con COVID-19 es adicional al financiamiento sanitario global y a la asistencia humanitaria exterior. Tampoco se incluyen los generosos aportes realizados por empresas privadas, organizaciones sin fines de lucro, organizaciones benéficas, organizaciones religiosas y personas de EE.UU.


Esta traducción se proporciona como una cortesía y únicamente debe considerarse fidedigna la fuente original en inglés.
Novedades por correo electrónico
Para suscribirse a novedades o acceder a sus preferencias, ingrese abajo su información de contacto.